Queremos compartir con la comunidad y los artistas que postulan al Fondart,  así no se equivoquen.

Quiero compartir con la red y especialmente los artistas que postulan al Fondart,  así no se equivoquen.

Recibimos la noticia que nuestro proyecto,  un “decimo festival de danza estudiantil 2020”, saco  un puntaje  100 en todas y cada una de las evaluaciones   (coherencia, currículo y presupuesto)  y un 98.5 final de  100.  En este proyecto de reconocida  trayectoria y continuidad, participan algo de 80 colegios  de la región   y  la mayor parte de ellos son municipalizados y subvencionados  con   más de 1.400 jóvenes de  talleres de danza de los colegios de la regional metropolitana,  asisten más 7 mil espectadores, además de realización de talleres, foros, cursos y  las presentaciones  propias de un festival participativo.  Este año había comprometido  con algo de 70 profesores, una  red de trabajo  con recursos propios del BAM. Obtuvimos  una  excelente evaluación  en todas las áreas.    Pero  lean  por qué NO FUE SELECCIONADO.

Proyecto que pretende impulsar la difusión artística y cultural de la danza estudiantil, involucrando a un nicho etario importante. Festival que ha ido aumentando su estadística en audiencia cada año. Si bien, su aporte en la creación de nuevas audiencias es valioso, se observa la falta de sostenibilidad para la continuidad de esta iniciativa sin el aporte directo de este fondo.”

Parece una  broma pero es verdad.  ¿Acaso los fondos de cultura son para  proyectar, construir  e  impulsar, como también así dar continuidad  a procesos?  Al parecer no.  Aunque este  absurdo no es para todos, veamos una  de las asignaciones directas  que anualmente  el estado entrega  a través del ministerio de las culturas, asegurando recursos a instituciones culturales donde no todas las requieren, según los criterios de equidad mínimos  totalmente  ausentes  también en cultura,   y solo por nombrar  a una  que se le asignan  más de 3 mil  millones, lea bien,  3 mil  millones   anuales (este no es el único ingreso que reciben, puesto también obtienen financiamiento de otras Municipalidades),  me refiero  a la  Corporación Cultural del Teatro Municipal de Santiago,  quienes presentan  además problemas económicos. Quien entiende esto?  Es una burla a la inteligencia  y equidad   mínima para avanzar en la justicia social  y acercar las artes a nuestros jóvenes, niños y  familias,   que pocos espacios tienen para  poder desarrollar y disfrutar sus habilidades y anhelos artísticos  y culturales.

Lamentable y triste para muchos de  los que no podemos  sustentar proyectos  de gran riqueza social para muchos, y parecen  poco   importar al  Ministerio de las Culturas, Las Artes y el Patrimonio.

Esto es una  vergüenza  considerando los ya muchos años desde la creación de nuestra  institucionalidad  cultural nacional.